¡Histórico! Las 7 ‘maldiciones’ que rompió Honduras con su victoria sobre Jamaica
Honduras necesitaba mucho más que tres puntos en Kingston. Después del golpe sufrido frente a Surinam en Tegucigalpa, la Bicolor estaba obligada a responder y lo hizo en un escenario donde durante más de tres décadas nunca había conseguido ganar en competencias oficiales de Concacaf. El 1-0 ante Jamaica terminó siendo una victoria cargada de simbolismo, récords y señales importantes para el nuevo proceso de José Francisco Molina.
Keyrol Figueroa marcó el único gol del encuentro y Honduras resistió el tramo final con diez jugadores después de la expulsión de Dereck Moncada al minuto 68. El equipo soportó la presión jamaiquina y consiguió una victoria que terminó rompiendo siete registros negativos o barreras históricas en una misma noche.

Una Victoria Histórica En Kingston
El primer registro tiene un peso especial. Honduras nunca había ganado como visitante ante Jamaica en una competencia oficial de Concacaf desde que comenzó a hacerlo en 1993. Había conseguido empates, algunos de ellos memorables, pero la victoria se había mantenido fuera de alcance.
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Ese antecedente convierte el 1-0 en algo más que un resultado circunstancial. Kingston siempre representó una visita incómoda por el físico, la intensidad y la velocidad de los Reggae Boyz. Honduras tuvo que adaptarse a ese escenario y posteriormente sobrevivir durante más de 20 minutos con inferioridad numérica.
La respuesta defensiva adquiere todavía más valor después del partido contra Surinam, donde la Bicolor había mostrado vulnerabilidad para controlar los momentos decisivos. Esta vez sucedió lo contrario: cuando el contexto exigió resistencia, el equipo sostuvo la ventaja.
No fue necesariamente un partido de dominio permanente. Fue un encuentro de competencia, concentración y supervivencia, tres aspectos que Honduras necesitaba recuperar inmediatamente.
Molina Consigue Su Primer Triunfo
La noche también representó la primera victoria de José Francisco Molina como entrenador de Honduras.
El español había dirigido previamente el empate frente a Perú, la derrota 0-2 contra Argentina y el doloroso 2-3 ante Surinam. Su cuarto encuentro finalmente terminó con celebración y llegó precisamente cuando comenzaban a aparecer los primeros cuestionamientos alrededor de su proyecto.
Eso modifica parcialmente el escenario para Molina. La derrota del debut en Nations League había colocado al entrenador bajo presión inmediata porque el formato apenas contempla cuatro partidos en esta fase.
Ganar en Jamaica no elimina los problemas mostrados frente a Surinam, pero entrega algo fundamental: tiempo y credibilidad para seguir desarrollando su idea.
También existe una lectura táctica importante. Honduras no pudo mantener exactamente el plan original después de quedarse con diez, por lo que tuvo que reducir espacios, proteger el área y aceptar largos momentos sin controlar el balón.
Ese tipo de encuentro también construye equipos. Una selección necesita saber atacar, pero en competencia internacional muchas clasificaciones terminan definiéndose por la capacidad para sobrevivir cuando el partido se vuelve adverso.
Keyrol Figueroa Derriba Dos Barreras
Keyrol Figueroa fue el rostro principal de la victoria.
El delantero marcó su primer gol con la Selección Mayor de Honduras en apenas su tercer partido. Había debutado contra Argentina, posteriormente sumó minutos frente a Surinam y en Kingston recibió su primera oportunidad como titular.
La respuesta fue inmediata.

Su anotación significó además otro registro: primera titularidad y primer gol en el mismo partido. Para un atacante de 20 años que comienza a buscar su espacio dentro de una nueva generación, difícilmente podía existir una presentación más contundente.
Honduras necesita exactamente este tipo de aparición. Durante años, buena parte del peso ofensivo de la Selección terminó concentrándose en futbolistas de mayor experiencia. El crecimiento de Keyrol, Dereck Moncada y otros jóvenes ofrece la posibilidad de construir una competencia interna diferente.
No significa entregarles automáticamente el equipo. Significa permitir que el rendimiento determine el protagonismo.
De Maynor A Keyrol, Trece Años Después
El gol también escribió una historia familiar extraordinaria.

Keyrol anotó en Kingston 13 años después de que su padre, Maynor Figueroa, también marcara contra Jamaica en ese mismo país. Aquella anotación llegó en octubre de 2013, durante el empate 2-2 que confirmó la clasificación hondureña al Mundial de Brasil 2014.
Ahora el apellido Figueroa volvió a aparecer en una noche importante para Honduras.
Las circunstancias son diferentes, pero existe una conexión imposible de ignorar: padre e hijo marcando con la Bicolor frente al mismo rival, en dos generaciones completamente distintas.
Ese detalle convierte el primer gol de Keyrol en una de esas historias que trascienden las estadísticas.
Honduras Vuelve A Ganar Después De Un Año

Otro peso que cayó en Kingston fue una racha de seis partidos consecutivos sin victoria.
La Selección Nacional no ganaba desde septiembre de 2025, cuando derrotó a Haití durante las eliminatorias mundialistas. Después llegaron la derrota ante Nicaragua, el empate contra Costa Rica, la igualdad frente a Perú y las caídas ante Argentina y Surinam.
Es decir, Honduras llevaba prácticamente un año sin experimentar esa sensación.
Ese dato ayuda a comprender la importancia emocional del resultado. Una selección que acumula partidos sin ganar empieza a desarrollar inseguridad incluso cuando juega bien. Las derrotas dejan de ser accidentes y comienzan a convertirse en una carga mental.
Kingston permitió romper esa dinámica.
Tres Puntos Que Devuelven La Clasificación A Sus Manos

La victoria también entregó a Honduras sus primeros tres puntos de la Nations League 2026-27, después de comenzar perdiendo en casa contra Surinam.
La Bicolor volvió así a meterse en la pelea del Grupo B y mantiene posibilidades de terminar incluso entre los primeros lugares porque todavía dispone de dos partidos.
Ahora aparecen Martinica y nuevamente Jamaica en el calendario. Honduras visitará a Martinica el 2 de octubre y cerrará esta fase contra los Reggae Boyz el 5 de octubre en Tegucigalpa.
El triunfo en Kingston cambia completamente la perspectiva. Después del desastre contra Surinam, la sensación era que Honduras comenzaba el torneo contra las cuerdas. Tres días después vuelve a depender de sus propios resultados para luchar por la clasificación.
Pero sería un error convertir esta victoria en una excusa para ignorar las debilidades.
Una Victoria Que Debe Ser El Punto De Partida
Honduras ganó, hizo historia y recuperó oxígeno. También demostró que puede competir bajo presión y defender una ventaja en condiciones extremadamente complicadas.
Pero el proyecto de Molina todavía está comenzando.












La expulsión de Moncada obligó al equipo a cambiar su comportamiento y Jamaica tuvo momentos de presión importante. El reto contra Martinica será diferente: Honduras probablemente tendrá mayor obligación de controlar el balón, construir ataques y encontrar soluciones ante un rival que puede esperar más atrás.
Ahí aparecerá otra prueba para este nuevo equipo.
Kingston dejó siete historias positivas: primer triunfo hondureño en Jamaica, primera victoria de Molina, primer gol de Keyrol, primera titularidad del delantero, primeros puntos en Nations League, final de una racha de seis encuentros sin ganar y la repetición de una historia familiar que Maynor Figueroa había comenzado en 2013.
La victoria vale tres puntos, pero su verdadero impacto puede ser mayor.
Honduras llegó a Jamaica golpeada, cuestionada y obligada a reaccionar. Salió de Kingston con vida, con confianza recuperada y nuevamente dueña de buena parte de su destino. Ahora necesita demostrar que aquella noche histórica no fue una excepción, sino el verdadero comienzo del ciclo de José Francisco Molina.



