De Mbappé a Lamine Yamal: las otras selecciones de los cracks mundiales
El fútbol internacional está lleno de historias que pudieron terminar de manera muy diferente. Muchas de las principales figuras del planeta poseen doble nacionalidad y, antes de quedar vinculadas definitivamente a una selección, tuvieron la posibilidad de representar a otro país por nacimiento, ascendencia familiar o ciudadanía.
Esta fotogalería repasa esos casos y plantea un ejercicio curioso: ¿cómo serían algunas selecciones si las estrellas pudieran volver a elegir el otro país al que también están vinculadas? Apellidos, raíces familiares y decisiones tomadas cuando apenas comenzaban sus carreras esconden auténticos equipos alternativos.
A continuación, algunas figuras del fútbol mundial y la “otra selección” que también forma parte de su historia.

Karim Adeyemi nació en Alemania, tiene padre nigeriano y madre rumana, por lo que podía elegir entre tres selecciones. Finalmente apostó por Alemania, pero Nigeria habría podido contar con uno de los atacantes más veloces de su generación. Rumania también figuraba entre sus alternativas.

Bradley Barcola defiende a Francia, pero también posee nacionalidad togolesa. El vínculo es todavía más particular porque su hermano Malcolm eligió representar a Togo, mientras Bradley tomó el camino francés y terminó instalándose entre las alternativas ofensivas de Les Bleus.

Ibrahima Konaté nació en Francia y representa a Les Bleus, pero sus raíces familiares están en Mali. El poderoso central pudo haber seguido el camino de otros futbolistas franco-malienses y defender a las Águilas, aunque terminó desarrollando toda su trayectoria internacional con Francia.

Ademola Lookman protagonizó el camino inverso. Nació en Inglaterra, representó a los ingleses en categorías juveniles e incluso fue campeón mundial Sub-20, pero finalmente cambió de selección y eligió Nigeria, país de origen de sus padres, para su carrera internacional absoluta.

Viktor Gyökeres representa a Suecia, pero también posee ciudadanía húngara por la familia de su padre. Su abuelo paterno emigró desde Hungría a Suecia, por lo que el delantero también tenía elegibilidad para defender a la selección húngara antes de consolidarse internacionalmente con los suecos.

Anthony Gordon nació en Liverpool y representa a Inglaterra, aunque podía jugar para Escocia gracias a sus abuelos paternos. También tenía elegibilidad para Irlanda, pero siempre dejó claro que su prioridad era vestir la camiseta inglesa, algo que finalmente consiguió a nivel absoluto

Jude Bellingham es una de las grandes figuras de Inglaterra, pero cuenta con ascendencia irlandesa por parte de su padre. El mediocampista también posee raíces afrocaribeñas por la familia materna, aunque su carrera internacional quedó vinculada desde muy joven a los Three Lions.

Vinícius Jr. nació en Brasil, pero obtuvo la nacionalidad española después de varios años jugando en el Real Madrid. Su carrera internacional, sin embargo, quedó ligada desde muy temprano a Brasil, donde pasó por categorías juveniles antes de consolidarse con la selección absoluta.

Mason Greenwood nació en Inglaterra y llegó a jugar con la selección absoluta inglesa, pero también podía representar a Jamaica. Sus raíces familiares le abrían esa posibilidad antes de quedar vinculado internacionalmente, convirtiéndolo en uno de los casos más llamativos de esta selección alternativa.

Désiré Doué representa a Francia, pero también posee nacionalidad marfileña gracias a su padre. La conexión es especialmente curiosa porque su hermano mayor, Guéla Doué, tomó el camino contrario y decidió defender internacionalmente a Costa de Marfil.

Rayan Cherki eligió a Francia, aunque podía representar también a Argelia por la familia de su madre. El talentoso mediapunta tenía incluso una tercera alternativa, Italia, debido a sus raíces paternas, antes de consolidar definitivamente su carrera internacional con Les Bleus.

Michael Olise tenía uno de los abanicos internacionales más amplios: Francia, Inglaterra, Nigeria y Argelia. Nació en Londres, su padre es nigeriano y su madre franco-argelina, pero terminó eligiendo a Francia, selección con la que había mantenido vínculo desde categorías inferiores.

Alexander Isak nació y representa a Suecia, pero sus raíces familiares están profundamente ligadas a Eritrea. Sus padres son eritreos y el delantero ha mostrado públicamente ese orgullo, incluso luciendo las banderas de Suecia y Eritrea en sus botines.

Cole Palmer defiende a Inglaterra, pero pudo haber representado a San Cristóbal y Nieves gracias a su abuelo paterno. El futbolista mantiene una conexión cercana con la isla caribeña y hasta utiliza su bandera en los botines como homenaje a sus raíces familiares.

Jérémy Doku nació y juega para Bélgica, pero sus padres son ghaneses y mantiene un fuerte vínculo con Ghana. El extremo incluso obtuvo oficialmente el pasaporte ghanés en 2025, aunque para entonces su trayectoria internacional ya estaba plenamente consolidada con Bélgica.

Omar Marmoush es una de las grandes figuras de Egipto, pero también posee ciudadanía canadiense. Sus padres vivieron varios años en Canadá antes de regresar a Egipto, circunstancia que permitió al delantero contar con ambas nacionalidades.

Dean Huijsen nació en Ámsterdam y tiene raíces neerlandesas, aunque decidió representar a España después de crecer futbolísticamente en territorio español. El defensor pudo haber vestido la camiseta de Países Bajos, pero terminó apostando por La Roja para desarrollar su carrera internacional.

Raphinha representa a Brasil, aunque también cuenta con ciudadanía italiana por sus raíces familiares. El extremo terminó defendiendo a la Canarinha a nivel absoluto, pero su vínculo con Italia permite imaginarlo dentro de una Azzurra que siempre busca talento ofensivo para renovar sus bandas.

Julián Álvarez representa a Argentina, pero también posee raíces italianas que le habrían permitido vestir la camiseta de Italia. El delantero terminó eligiendo a la Albiceleste y construyó allí una carrera internacional marcada por grandes títulos, incluido el Mundial de Qatar 2022.

Kylian Mbappé nació en Francia, pero su padre es camerunés y su madre tiene raíces argelinas. Antes de consolidarse con Les Bleus, su historia familiar también lo vinculaba con Camerún y Argelia. Finalmente eligió Francia, donde terminó convirtiéndose en campeón mundial y una de sus máximas figuras.

Lamine Yamal nació en España, tiene padre marroquí y madre ecuatoguineana, por lo que podía representar a tres países. Marruecos intentó convencerlo, pero el extremo eligió a España desde muy joven y rápidamente se convirtió en una de las grandes estrellas de La Roja.


