Con Eddie Hernández como figura, Real España cerró invicto la primera vuelta en Honduras
El Real España consolidó una primera vuelta espectacular en el torneo Clausura de la Liga Nacional al aplastar 4-1 al Victoria. Con esta actuación, la “Máquina” alcanza los 22 puntos, igualando al Motagua en la parte más alta de la clasificación y cerrando la mitad del campeonato sin conocer la derrota.
El equipo sampedrano demostró una contundencia implacable, aprovechando el juego aéreo y la racha goleadora de su artillero estrella para someter a un equipo ceibeño que, pese a tener ocasiones claras, no pudo contener el vendaval aurinegro.

La figura del encuentro fue Eddie Hernández, quien con un doblete magistral llegó a diez goles en el certamen, afianzándose como el máximo goleador del fútbol hondureño. El dominio de los dirigidos por Jeaustin Campos fue total en las jugadas de estrategia, encontrando en los balones detenidos la llave para abrir el marcador y ampliar la ventaja.
El triunfo no solo celebra el liderato compartido, sino que también agita la lucha por la permanencia, ya que la derrota del Victoria le da una nueva esperanza al CD Choloma en la tabla acumulada.

El desenlace de la primera vuelta deja al Real España como el rival a vencer por su equilibrio defensivo y su pegada ofensiva. La combinación de veteranía en el área y precisión en los centros ha convertido a los aurinegros en un bloque sólido que ahora encara la segunda vuelta con el objetivo claro del título.
Mientras tanto, el Victoria deberá corregir sus errores defensivos para no seguir cediendo terreno ante un Choloma que acecha peligrosamente en la zona de descenso.

Claves que definieron la goleada aurinegra:
- Poderío aéreo letal: Jack Baptiste abrió la cuenta de cabeza al minuto 22, seguido por Devron García al 51′ y el primero de Eddie Hernández al 63′, todos ganando por todo lo alto.
- Doblete de Eddie Hernández: el “Cañonero” sentenció el juego al minuto 79 con un derechazo cruzado, alcanzando la cifra de diez goles en el torneo.
- Asistencias de seda: Jhow Benavídez y Jack Baptiste fueron los arquitectos de los goles con centros precisos desde el tiro de esquina y jugada corrida.
- Falta de fortuna ceibeña: Rolando Blackburn estrelló el balón dos veces en el poste al inicio del juego, un momento que pudo cambiar el rumbo del partido antes de la reacción del España.


