Pinto rompe el silencio: revela lo que le dolió del Olimpia y ¿fichará por Motagua?
La salida de José Mario Pinto del Olimpia dejó interrogantes entre los aficionados después de una larga etapa vestido de blanco. Meses después de cerrar su ciclo con el club, el atacante hondureño decidió hablar con mayor profundidad sobre su decisión, las oportunidades que tuvo para marcharse al extranjero y los momentos difíciles que atravesó antes de cambiar de rumbo.
Actualmente en el Sporting FC de Costa Rica, Pinto explicó que la idea de buscar una experiencia diferente venía madurando desde meses atrás. Su contrato con Olimpia se acercaba al final y comenzaron a aparecer distintas posibilidades, mientras personalmente sentía que había llegado el momento de abandonar el entorno en el que había desarrollado prácticamente toda su carrera profesional.
El futbolista no presentó su salida como una ruptura absoluta con el club. Al contrario, mantiene un fuerte vínculo con la institución, pero también reconoce que hubo situaciones deportivas y emocionales que terminaron influyendo en su determinación de buscar nuevos objetivos fuera del fútbol hondureño. Pinto se sentó con el periodista Gustavo Roca y se desahogó.
José Mario Pinto quería una nueva experiencia lejos del Olimpia
Desde finales de 2025 comenzaron las conversaciones alrededor de su futuro. Pinto sabía que su contrato estaba entrando en una etapa decisiva y, después de tantos años dentro del Olimpia, consideraba legítimo intentar abrir una nueva puerta profesional antes de que las oportunidades fueran desapareciendo con el paso del tiempo.
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El atacante entendía que salir implicaba abandonar una zona conocida, dejar compañeros y separarse de una institución con la que había construido buena parte de su historia deportiva. Sin embargo, también sentía que necesitaba enfrentarse a un escenario diferente para continuar creciendo y comprobar cómo podía responder en otro campeonato.
La posibilidad finalmente llegó desde Costa Rica con Sporting FC. Pinto aceptó el desafío y comenzó una nueva etapa, aunque antes de concretar ese movimiento existieron varias alternativas que pudieron cambiar completamente el destino de su carrera.
Las críticas del olimpismo también dejaron huella

Uno de los temas más sensibles de su relato fueron las críticas recibidas durante su última etapa con el conjunto albo. Pinto reconoció que hubo un período en el que su rendimiento no alcanzó el nivel esperado y que la reacción de algunos aficionados terminó afectándolo más de lo que probablemente mostraba públicamente.
El futbolista recordó momentos en los que el equipo fue silbado y cuestionado incluso después de haber entregado títulos y resultados importantes. Al describir cómo vivió aquella situación, dejó una frase que refleja claramente su sentimiento: “Se sentía un poquito de mal agradecimiento.”
Pinto también reconoció que individualmente atravesó varios meses complicados. No siempre conseguía marcar diferencias y sabía que las expectativas sobre él eran elevadas debido a todo lo que había representado anteriormente para el equipo, una presión que se hizo todavía mayor cuando los resultados colectivos tampoco acompañaban.
El fichaje que pudo llevarlo al fútbol argentino

Antes de terminar en Costa Rica, José Mario Pinto tuvo distintas posibilidades para continuar su carrera fuera del país. Entre ellas apareció una que despertó especialmente su ilusión: Banfield de Argentina, club donde podía reencontrarse con Pedro Troglio, entrenador con el que vivió algunos de sus mejores momentos en Olimpia.
Para Pinto, aquella alternativa representaba mucho más que un simple cambio de equipo. La liga argentina significaba un salto competitivo importante y la presencia de Troglio facilitaba la adaptación a un fútbol diferente, además de permitirle trabajar nuevamente con un técnico que conocía perfectamente sus características.
La operación finalmente no se concretó. Pinto admitió que aquello le generó tristeza y molestia, especialmente porque sentía que era una oportunidad importante para demostrar su nivel en un campeonato de mayor exposición internacional.
Pinto entiende también la posición del Olimpia

Aunque aquella oportunidad frustrada fue difícil de asimilar, Pinto evitó presentar la situación como un conflicto unilateral con la directiva. El jugador reconoció que Olimpia también tenía intereses deportivos y económicos que defender, especialmente cuando se trataba de un futbolista considerado importante dentro de la estructura del primer equipo.
El atacante entendía que para la institución desprenderse de un jugador relevante no era una decisión sencilla. Olimpia competía permanentemente por campeonatos nacionales e internacionales y necesitaba mantener una plantilla suficientemente fuerte, algo que podía entrar en contradicción con el deseo personal del futbolista de intentar una aventura fuera de Honduras.
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Esa diferencia de intereses no terminó destruyendo la relación. Pinto dejó claro que podía sentirse frustrado por algunas oportunidades perdidas y, al mismo tiempo, comprender que la dirigencia tomaba decisiones pensando en lo que consideraba mejor para el club.
“Con el presi no tengo que reprocharle nada”
Pinto fue especialmente cuidadoso cuando habló de Rafael Villeda, presidente del Olimpia. Pese a todo lo ocurrido alrededor de su futuro, el atacante dejó una declaración contundente para descartar una ruptura personal con el dirigente: “Con el presi no tengo que reprocharle nada.”
Según explicó, ambos pudieron conversar directamente sobre la situación. Villeda quería que permaneciera dentro de la institución, mientras Pinto ya tenía bastante claro que deseaba probar una experiencia diferente después de tantos años defendiendo los colores del club capitalino.

Finalmente, cuando llegó el momento de cerrar su etapa contractual, los caminos terminaron separándose. El jugador consiguió la oportunidad de marcharse y Olimpia continuó con la construcción de su plantilla, poniendo punto final a una relación profesional que había producido títulos, momentos destacados y también períodos de enorme presión.
El vínculo emocional con Olimpia continúa intacto
Cambiar de camiseta no significó borrar todo lo vivido. Pinto sigue pendiente del Olimpia y reconoce que resulta prácticamente imposible desligarse emocionalmente de una institución en la que pasó tantos años y donde construyó amistades, recuerdos y una parte importante de su identidad como futbolista.
Por eso, cuando analiza su despedida, insiste en que “no fue fácil salir”. Más allá de las críticas o de algunas diferencias profesionales, existe un componente personal que explica por qué todavía observa con atención los resultados y la actualidad del conjunto merengue.
Su historia también demuestra que la identificación con un club no necesariamente impide buscar nuevos desafíos. Pinto considera que un futbolista puede sentir cariño por una institución y, al mismo tiempo, entender que su carrera tiene una duración limitada y que determinadas oportunidades deben aprovecharse cuando aparecen.
¿Podría José Mario Pinto jugar algún día en Motagua?
La conversación también entró en un terreno especialmente sensible para los aficionados del Olimpia: la posibilidad de vestir algún día la camiseta del Motagua. Pinto evitó hacer promesas absolutas y recordó que el fútbol, además de pasión, representa la profesión y el sustento de quienes viven de esta actividad.

El atacante prefirió no cerrar una puerta que el futuro podría colocar frente a él. Su posición parte de una realidad habitual en el fútbol profesional: los jugadores cambian de instituciones y en ocasiones terminan defendiendo camisetas que años antes parecían imposibles por las rivalidades deportivas.
Pinto incluso recordó que durante su juventud llegó a realizar pruebas con Motagua. Aquel camino no prosperó y posteriormente terminó construyendo prácticamente toda su trayectoria en Olimpia, precisamente el gran rival histórico de los azules.
La Selección de Honduras también le dejó momentos difíciles
Otro capítulo emocional apareció cuando habló sobre la Selección de Honduras. Pinto reconoció que no todas sus experiencias con la Bicolor fueron sencillas y que hubo momentos en los que determinadas situaciones terminaron afectándolo profundamente fuera del terreno de juego.
Al recordar esa etapa, resumió el impacto con una frase breve pero poderosa: “Lloré muchas veces.” El futbolista, sin embargo, asegura que intentó mantenerse fuerte y continuar trabajando pese a las decepciones relacionadas con las convocatorias y su participación con la selección nacional.

Ahora sabe que cualquier nueva oportunidad con Honduras dependerá fundamentalmente de lo que consiga demostrar con Sporting. Su desafío pasa por recuperar continuidad, sostener un buen rendimiento y volver a colocarse dentro de la conversación cuando el cuerpo técnico evalúe alternativas para futuras convocatorias.
José Mario Pinto comienza un nuevo capítulo lejos de Honduras

A sus 28 años, Pinto intenta aprovechar una etapa diferente de su carrera. El cambio de país representa una oportunidad para salir de la rutina, asumir nuevas responsabilidades y demostrar que todavía tiene fútbol suficiente para competir por objetivos importantes lejos del escenario en el que se acostumbró a desenvolverse.
Su salida del Olimpia estuvo rodeada de críticas, oportunidades frustradas y emociones contradictorias, pero el jugador no presenta la historia como una guerra contra su antiguo club. Existen frustraciones, especialmente por alternativas internacionales que no pudieron concretarse, aunque también permanece el agradecimiento por todo lo conseguido durante su extensa etapa de blanco.
La historia de José Mario Pinto y Olimpia terminó, por ahora, con una separación profesional y no con una ruptura personal. Desde Costa Rica, el atacante busca escribir un nuevo capítulo mientras reconoce que dejar atrás tantos años, títulos y experiencias nunca iba a resultar sencillo.



